Delcy Rodríguez reorganiza la diplomacia venezolana con foco en comercio y acercamiento a Estados Unidos
La fusión de las carteras de Exteriores y Comercio Exterior y el regreso de Félix Plasencia a la Cancillería apuntan a una política exterior más orientada a la captación de inversiones, la reconstrucción económica y la normalización gradual de relaciones con Washington.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reestructuró el equipo responsable de la política exterior mediante la fusión de los ministerios de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior, una decisión que vincula de manera directa la acción diplomática con las prioridades económicas del país (Cancillería de Venezuela, Banca y Negocios).
El nuevo Ministerio del Poder Popular de Relaciones y Comercio Exterior estará dirigido por Félix Plasencia, quien ya ocupó la Cancillería entre 2021 y 2022 y cuenta con experiencia en destinos considerados estratégicos para Caracas, como China, Colombia y el Reino Unido (Efecto Cocuyo).
Rodríguez designó además a Johann Álvarez Márquez como encargado de Negocios de Venezuela en Estados Unidos, con el mandato oficial de avanzar en una etapa de diálogo, cooperación y respeto mutuo entre ambos países (Europa Press).
Los cambios sugieren que el Gobierno busca reforzar una diplomacia de carácter económico y pragmático, enfocada en obtener financiación, atraer inversión extranjera, ampliar el comercio y movilizar recursos para el proceso de reconstrucción posterior a los terremotos del pasado 24 de junio.
La fusión de dos carteras
La fusión de las dos carteras convierte la política comercial en una parte central de la agenda internacional. En lugar de mantener separadas la representación diplomática y la promoción económica, el nuevo diseño coloca ambas funciones bajo una misma conducción política (La Nación).
El nombramiento de Plasencia refuerza esa orientación. Antes de ocupar por primera vez el Ministerio de Relaciones Exteriores, fue ministro de Turismo y Comercio Exterior y presidente fundador del Centro Internacional de Inversión Productiva, una institución creada para canalizar capital extranjero y promover proyectos económicos (Emol).
También fue embajador en China entre 2019 y 2021, período durante el cual gestionó una relación basada principalmente en energía, financiación, comercio e inversión. Esa experiencia puede resultar relevante en un momento en que Caracas intenta equilibrar sus vínculos históricos con Beijing y otros aliados con una apertura gradual hacia Estados Unidos y Europa.
Un contexto internacional diferente
La reorganización se produce en un contexto diferente al de la primera etapa de Plasencia como canciller. En aquel momento, Venezuela afrontaba un elevado aislamiento internacional, amplias sanciones económicas y relaciones prácticamente paralizadas con Washington.
Ahora, las prioridades incluyen reconstruir canales diplomáticos, obtener alivios financieros, recuperar activos venezolanos bloqueados en el exterior y atraer recursos para el plan de reconstrucción Venezuela Renace (Sputnik Mundo, Banca y Negocios).
Plasencia ha participado durante este año en contactos con autoridades estadounidenses y en gestiones destinadas a reabrir la representación diplomática venezolana en Washington. Su experiencia previa y su relación de confianza con Rodríguez lo convierten en una figura adecuada para administrar una aproximación que no implique un abandono del discurso de soberanía del Gobierno.
Álvarez Márquez en Washington
El nombramiento de Álvarez Márquez como encargado de Negocios confirma que la relación con Estados Unidos ocupará un lugar prioritario. En ausencia de relaciones plenamente normalizadas a nivel de embajadores, esa figura será responsable de conducir los contactos cotidianos, representar los intereses venezolanos y facilitar acuerdos específicos (Monitoreamos).
Rodríguez formuló su nombramiento en términos explícitos de "diálogo, cooperación, respeto mutuo y derecho internacional", una fórmula que refleja la intención de reducir la confrontación retórica y presentar la relación bilateral como un proceso gradual de entendimiento, sin reconocer una subordinación política a Washington (Europa Press).
Un cambio de estilo, no de rumbo
La salida de Yván Gil de la Cancillería y su traslado al Ministerio de Ciencia y Tecnología no implica necesariamente un giro completo de la política exterior, pero sí un cambio de estilo y de prioridades. Gil había encabezado la diplomacia venezolana desde enero de 2023, en una etapa marcada por la defensa política del Gobierno y la consolidación de relaciones con aliados tradicionales (La Nación).
Plasencia, en cambio, ha sido identificado con una diplomacia más técnica, discreta y orientada a la negociación. Durante su anterior paso por la Cancillería combinó la defensa de las posiciones oficiales con la búsqueda de espacios de interlocución con gobiernos y organismos multilaterales.
Su trayectoria incluye la participación en los diálogos celebrados en Noruega entre el Gobierno y la oposición en 2019, así como la coordinación de la visita a Venezuela de la entonces alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.
Una decisión con dimensión interna
La decisión de Rodríguez también tiene una dimensión interna. Plasencia mantiene desde hace décadas una relación política y profesional con Delcy y Jorge Rodríguez. Ese vínculo de confianza resulta relevante en una etapa en la que la política exterior no se limitará a las relaciones diplomáticas, sino que deberá coordinar asuntos sensibles como el desbloqueo de activos, la llegada de financiación, la cooperación para la reconstrucción y las negociaciones con Estados Unidos.
El nuevo esquema sugiere que Venezuela busca utilizar la diplomacia como instrumento de recuperación económica. La eficacia de esa estrategia dependerá, sin embargo, de que los acercamientos políticos se traduzcan en medidas concretas, como la reapertura de representaciones diplomáticas, la flexibilización de restricciones financieras, nuevos acuerdos comerciales y acceso efectivo a recursos para la reconstrucción.