Dos semanas después: 96% de luz, 84% de agua y una reconstrucción de USD 37.000 millones por delante

A 15 días del doble terremoto, Venezuela restablece 96% de la electricidad y 84% del agua en La Guaira, mientras la ONU cifra los daños en USD 37.000 millones y Delcy Rodríguez pide desbloquear el oro venezolano en Londres para financiar la reconstrucción.

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Dos semanas después: 96% de luz, 84% de agua y una reconstrucción de USD 37.000 millones por delante
La presidenta encargada Delcy Rodríguez recorre Macuto junto al equipo de Obras Públicas y el alto mando militar. Foto: Prensa Presidencial de Venezuela.

A dos semanas del doble terremoto que golpeó la costa central de Venezuela el pasado 24 de junio, el país empieza a mover el eje de la conversación. La búsqueda de sobrevivientes se cierra casi por completo, la cifra de fallecidos sigue creciendo con la recuperación de cuerpos entre los escombros y, en paralelo, aparecen los primeros indicadores de una fase distinta: la de la reconstrucción.

La presidenta encargada Delcy Rodríguez recorre Macuto junto al equipo de Obras Públicas y el alto mando militar. Foto: Prensa Presidencial de Venezuela.

El parte oficial difundido este jueves por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, eleva a 3.889 el número de muertos por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5. Los heridos se mantienen en 16.740, y las personas sin vivienda o con residencia severamente afectada suman 17.907. Se han rescatado 6.462 personas con vida y se atendió a 86.794 familias. La corteza terrestre sigue moviéndose: acumulan 1.142 réplicas desde aquella tarde.

Los daños materiales confirman la escala del desastre. Son 856 edificios afectados, de los cuales 190 colapsaron por completo, la mayoría concentrados en el estado La Guaira. En 89 campamentos transitorios hay 16.891 personas alojadas, con más de 10.000 desplazados solo en la costa central, distribuidos en 26 refugios que están siendo ampliados. Caracas alberga a más de 5.000 personas y Miranda supera el millar en instalaciones temporales.

De la emergencia a los servicios

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, recorrió este jueves la zona de Macuto acompañada por autoridades locales y del alto mando. Según informó el canal estatal VTV, el gobierno logró restablecer el 96% del servicio eléctrico en La Guaira, con 21 subestaciones completamente recuperadas. La distribución de agua potable alcanza el 84%, mientras camiones cisterna cubren las zonas donde la infraestructura colapsó. La empresa estatal Cantv avanza en la recuperación de telecomunicaciones, aunque sin cifras oficiales todavía.

Son números que marcan un punto de inflexión. Hace dos semanas, buena parte de La Guaira estaba a oscuras y sin agua corriente. La restitución de estos servicios, aún parcial, permite que las labores de asistencia se concentren ahora en atender a las familias en campamentos, avanzar en la remoción de escombros y preparar la reconstrucción de la infraestructura crítica.

La zona de operaciones civiles y militares se estructuró en 10 cuadrantes, cada uno bajo el mando de un general de brigada, según informó La Radio del Sur. Un contingente de 6.400 efectivos del Ejército Bolivariano trabaja de forma directa con la población, y el conjunto de la operación moviliza 30.076 efectivos, 29.344 voluntarios y 3.931 rescatistas internacionales. Rodríguez anunció que condecorará a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana por dos semanas de labores ininterrumpidas.

La cifra que ordena la reconstrucción

La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) publicó este jueves su primer estimado de daños físicos directos sobre vivienda e infraestructura: USD 37.000 millones. Es una cifra que reordena la escala del debate. Multiplica por más de cinco el estimado inicial que el propio gobierno venezolano manejaba a los pocos días del sismo, y coloca la reconstrucción en un rango que ninguna economía puede afrontar en solitario.

Sobre esa base, y con el duelo aún abierto, la diplomacia se puso en movimiento. Delcy Rodríguez envió una carta al rey Carlos III del Reino Unido solicitando el desbloqueo de USD 1.900 millones en oro venezolano depositados en el Banco de Inglaterra, con destino específico a la reconstrucción, según informó La República. En paralelo, el Fondo Monetario Internacional confirmó que Venezuela dispone de un tramo de reserva de aproximadamente USD 350 millones de acceso rápido para emergencias humanitarias, y mantiene retenidos otros USD 4.500 millones en Derechos Especiales de Giro. La suma de ambos instrumentos ronda los USD 5.000 millones en activos venezolanos dentro del organismo.

A esa arquitectura financiera se suma la cooperación bilateral y multilateral en marcha. Hasta el momento se contabilizan USD 694 millones en ayuda comprometida de 37 países y 68 organizaciones, según los datos consolidados por Transparencia Venezuela en la plataforma rutadeayuda.org. La organización civil pidió a los organismos multilaterales que canalicen recursos con transparencia. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) lanzó un llamado adicional por USD 300 millones para asistir a 1,3 millones de personas afectadas durante los próximos seis meses.

La emergencia sanitaria continúa

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que la emergencia sanitaria "está lejos de haber terminado". Su director interino en Venezuela, Armando De Negri, citado por The Straits Times, señaló los riesgos asociados al hacinamiento en refugios, el acceso limitado al agua potable y el aumento de enfermedades crónicas y cuadros diarreicos en las zonas más afectadas. En La Guaira, alrededor de 300 víctimas fueron enterradas de manera individual sin identificar, con material genético preservado para permitir cruces posteriores, según el propio servicio forense venezolano.

Tom Fletcher, jefe de asuntos humanitarios de Naciones Unidas, describió el desastre como uno "increíblemente difícil de gestionar para cualquier gobierno del mundo". El sistema de Naciones Unidas está desplegado en terreno y en las mesas de coordinación con el gobierno interino.

El horizonte

Los próximos días marcarán el paso de una etapa a otra. La fase rescate se cierra sin fanfarrias, con los equipos internacionales rotando y la remoción de escombros como tarea principal. La atención se concentra ahora en tres frentes simultáneos: consolidar la asistencia a los desplazados, restablecer plenamente los servicios básicos y abrir la conversación política y financiera de la reconstrucción.

Los USD 37.000 millones estimados por Naciones Unidas son, en la práctica, la piedra fundacional de un debate que apenas empieza. Ninguna economía carga sola con esa factura. Venezuela, con parte de sus activos externos aún congelados y un cuadro macroeconómico complejo, va a necesitar una combinación de recursos propios liberados, cooperación bilateral, préstamos multilaterales concesionales y donaciones para levantar de nuevo La Guaira. La ecuación política de esa reconstrucción — quién financia, con qué condiciones, bajo qué controles — se va a jugar en los próximos meses.

Mientras tanto, en Macuto, Playa Grande, Naiguatá y el resto del litoral central, las familias que perdieron todo empiezan a hacer la cuenta larga: la del regreso a una vida donde la luz vuelve, el agua vuelve, y el país tiene que decidir qué reconstruir primero.

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