Cacao fino de aroma: el oro suave de Venezuela escala precios y mercados
El cacao venezolano —clasificado como "fino de aroma" por la Organización Internacional del Cacao— pasó de cotizar 5 dólares el kilo en 2023 a entre 8 y 12 dólares en 2024. Chuao, su variedad más legendaria, produce apenas 20 a 25 toneladas anuales y está pre-vendida en su totalidad antes de cada...
Bajada: El cacao venezolano —clasificado como "fino de aroma" por la Organización Internacional del Cacao— pasó de cotizar 5 dólares el kilo en 2023 a entre 8 y 12 dólares en 2024. Chuao, su variedad más legendaria, produce apenas 20 a 25 toneladas anuales y está pre-vendida en su totalidad antes de cada cosecha. Mientras tanto, el mercado global del cacao crece a una tasa anual del 4,6% y proyecta un salto sostenido hasta 2034.
Hay un producto venezolano del que se habla poco en los grandes titulares y que, sin embargo, mantiene al país en el mapa mundial de los bienes premium: el cacao fino de aroma. Es un grano de baja escala, alto precio y demanda asegurada. Una rareza productiva que cruza siglos de historia y se convierte, en 2026, en uno de los rubros de exportación con mejor desempeño relativo del país.
La Organización Internacional del Cacao (ICCO) clasifica al cacao venezolano como "fino de aroma", una categoría que reúne apenas al 8% de la producción mundial. Dentro de esa categoría, Venezuela ocupa el primer lugar como proveedor del 90% o más del cacao fino según el Cocoa Barometer Americas, con 64.462 hectáreas dedicadas al cultivo. Es un dato de orden global: detrás de cada chocolate de origen único etiquetado como "Venezuela" hay un cultivo que pocos países en el mundo pueden replicar.
El salto de precios
El dato económico más visible del último bienio es el aumento sostenido de los precios FOB de exportación. Según el informe sectorial 2025 sobre exportación de cacao venezolano, los precios pasaron "de aproximadamente 5 dólares por kilo a inicios de 2023 a entre 8 y 12 dólares en 2024, según el tipo y la calidad del producto". El rango superior corresponde a las variedades de origen único —Chuao, Ocumare, Carenero, Río Caribe, Sur del Lago— que se venden directamente a chocolateros bean-to-bar de Europa, Estados Unidos y Japón.
Por encima de esa franja, el cacao premium venezolano cotiza incluso más alto cuando se vende en lotes microidentificados con trazabilidad completa. El mercado global del cacao alcanzó 18,74 mil millones de dólares en 2024 y se proyecta que crezca a una tasa anual compuesta del 4,60% hasta 2034. La demanda no muestra signos de saturación en el segmento premium.
Los destinos
En 2023, Venezuela exportó 30 millones de dólares en granos de cacao y se ubicó como el exportador número 23 a nivel mundial. La novedad del periodo no es el volumen —relativamente modesto en términos absolutos— sino la composición geográfica de los destinos. Los principales compradores fueron: Japón (6,27 millones de dólares), Canadá (5,73 millones), Estonia (5,13 millones), Indonesia (3,53 millones) y Malasia (3,14 millones).
La presencia japonesa en el primer puesto refleja la consolidación del cacao venezolano como producto premium en uno de los mercados más exigentes del mundo. La aparición de Estonia entre los cinco primeros —junto con un crecimiento del 332 mil dólares en exportaciones a Bélgica entre 2022 y 2023— sugiere un crecimiento del consumo en chocolaterías artesanales europeas. Canadá registró el crecimiento más alto en términos absolutos en el periodo: pasó de cifras menores a 5,64 millones en un solo año.
Chuao: el caso extremo del producto raro
Si hay un nombre que sintetiza la posición venezolana en el mercado mundial es el de Chuao. La pequeña aldea de la costa norte —accesible por mar o por una caminata desde Choroní— produce cacao en cantidades minúsculas y vende cada gramo antes de cosecharlo. Según información del importador especializado Fresco Chocolate, "la cosecha anual ronda solo las 20 a 25 toneladas en años recientes —una cantidad minúscula a escala global— y prácticamente el 100% de los granos de Chuao se pre-venden a fabricantes internacionales de chocolate antes de llegar al mercado".
El precio por tonelada del Chuao se aleja de cualquier referencia común. Los chocolateros que compran granos de Chuao firman contratos plurianuales y aceptan precios que pueden superar diez veces el promedio global. El acceso al producto pasa por importadores autorizados en Estados Unidos, Japón y Europa, según describe la enciclopedia colaborativa Wikipedia en su entrada sobre la aldea.
La rareza del Chuao no es marketing: es una combinación de microclima (Henri Pittier), variedad genética (mezcla de 25 criollos y trinitarios), proceso de fermentación tradicional sobre la plaza de la iglesia, e historia productiva continua desde el siglo XVII. Pocos productos agrícolas del mundo combinan los cinco factores.
La rueda de negocios y el ecosistema productivo
Más allá del producto premium, Venezuela construye en paralelo un ecosistema institucional para el sector. La RUNECACAO 2025 —Rueda de Negocios del Cacao Venezolano— reunió a productores, procesadores, exportadores, chocolateros, inversionistas y organismos gubernamentales en una plataforma de articulación comercial. El instrumento busca cerrar acuerdos de mediano y largo plazo en torno a tres líneas de producto: cacao en grano F1 con fermentación controlada, cacao en grano F2 para industria, y derivados con valor agregado (manteca, polvo, licor, nibs y chocolates terminados).
La estrategia es clara: pasar del grano commodity al producto procesado, capturando el margen completo de la cadena de valor. Si la exportación de grano genera entre 8 y 12 dólares por kilo en el alto rango, la exportación de tabletas o ediciones especiales puede multiplicar ese ingreso entre cinco y diez veces. El desafío es de infraestructura procesadora y de marca-país.
Lo que se viene
Venezuela tiene tres ventajas estructurales que pocos países productores pueden combinar. Primero, la calidad organoléptica reconocida por la ICCO. Segundo, la diversidad genética: el banco de germoplasma criollo más completo del continente, según los principales catálogos botánicos. Tercero, una tradición de proceso —fermentación y secado— que se transmite por generaciones en las zonas productoras.
Las restricciones son conocidas: escala productiva limitada, infraestructura logística que necesita inversión, y un sector aún muy concentrado en la exportación de grano sin procesar. El crecimiento del precio internacional alivia parte de esas restricciones al ampliar el margen disponible para invertir en industrialización.
En el horizonte 2026-2027, el sector cacaotero venezolano se proyecta como una de las pocas cadenas que combinan reconocimiento internacional consolidado, precios sostenidos y demanda creciente. No tiene la escala del petróleo. Tiene algo distinto: una marca-país construida durante cuatro siglos que el mundo del chocolate fino sigue tratando como referencia.
Fuentes consultadas
- Cocoa Barometer Americas — VOICE Network 2025
- Informe Exportación de Cacao Venezuela 2025 — Scribd
- Fresco Chocolate — Chuao Cocoa Village 2025
- RUNECACAO — Rueda de Negocios del Cacao Venezolano 2025
- Wikipedia — Chuao
- ICCO — Revisión Global de Sistemas de Producción de Cacao
- Silva Cacao — Perfil sensorial Venezuela Chuao